domingo, 22 de marzo de 2015

Eclipse de Sol

El pasado viernes muchos de nosotros estuvimos mirando al cielo durante más de una hora observando uno de los espectáculos más asombrosos que la naturaleza nos ofrece: el eclipse de Sol. Por desgracia, o por suerte, en España no se vio como un eclipse total, puediendo observar en su punto máximo la forma de una sonrisa:



Pero.... ¿qué es un eclipse de Sol?

Un eclipse de sol sucede cuando la Luna se interpone entre nosotros y el Sol y nos hace sombra temporalmente. Es un fenómeno astronómico en el que, visto desde la tierra, la Luna oculta al Sol. Éste fenómeno se observa de manera diferente en función del lugar (en la Tierra) desde el que lo observemos. Según la alineación de los tres astros podemos distinguir varios tipos de eclipses:
- Parcial: cuando la Luna no cubre por completo el disco solar. El eclipse que pudimos ver desde España se encuentra dentro de este grupo.
- Total: cuando la Luna cubre por completo el disco Solar. Durante ese tiempo se pueden observar las estrellas, como al principio de la noche, e incluso ciertas capas de la superficie solar.
- Anular: es similar al total, sólo que la Luna aparentemente tiene un tamaño menor que el tamaño aparente del Sol y al situarse concéntrica al disco Solar nos deja ver un anillo de luz a su alrededor.
 
Pero...recuerda:

Mirar el Sol es siempre peligroso. Nunca hay que mirar al Sol directamente, sin tomar precauciones, ya que puede causarnos daños irreversibles en la retina, incluso podríamos quedarnos ciegos, Por ello nosotros vimos el eclipse de dos maneras diferentes. 

La primera de ellas fue utilizando un filtro de opacidad 5 como los que se utilizan en las gafas de soldar. A través de este filtro veíamos la luz de color verde. Sólo se debe observar directamente el Sol con filtros homologados a tal efecto. Muchas ópticas disponían de gafas especiales de eclipse. 




El segundo modo con el que vimos el eclipse fue con ayuda de unos prismáticos. La luz queda reflejada en un papel blanco después de pasar a través de las lentes de los prismáticos.





 Y para terminar.....un eclipse de leyenda: (fuente: Pamplonetario)

"Hace muchos muchos siglos vivían cuatro hermanos en un pueblo llamado Sumbiarhólmur, que se encuentra al sur de la isla de Suðuroy en al archipiélago de las Føroyar. Eran fuertes y pendencieros y se pasaban el día luchando entre ellos, olvidando a veces sus deberes. Y eso sucedió una vez en la primavera, cuando el día es tan largo que apenas desaparece el Sol unas pocas horas, en las que ni siquiera el cielo se pone negro ni se ven las estrellas. Allí estaban enzarzados en plena pelea en el monte en vez de cuidar al rebaño de ovejas de la familia, cuando la oscuridad llegó de repente y sin avisar. Los hermanos, aterrorizados, rezaron a los dioses para que les devolvieran el rebaño y la luz del día, prometiendo portarse bien y no pelear nunca más. Cuando se abrazaron, de repente, el Sol apareció de nuevo, y nunca más volvió a esconderse.
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Cuentan que esta leyenda narraba un hecho extraordinario que sucedió el 30 de mayo de 1612, cuando un eclipse total de Sol se pudo ver desde las Feroe, unas islas entre Escocia e Islandia, a casi 62 grados de latitud (al sur, por lo tanto, del círculo polar ártico). Desde entonces, nunca más ha vuelto a verse un hecho así... Pero el viernes 20 de marzo un nuevo eclipse total de Sol llegó a las islas. Y las Feroe se han vestido de fiesta para celebrar esta historia con los aficionados a la astronomía de todo el mundo.

Los antiguos chinos creían que un eclipse se producía porque un dragón engullía al Sol. Sólo tocando ruidosos tambores y chiflos se conseguía ahuyentar a la bestia y devolver al Astro Rey su hegemonía. Los astrónomos reales, castas de gran alcurnia, debían intentar prevenir los ataques del dragón, y eran castigados por el Emperador si fallaban. Dicen que gracias a ello comenzaron el estudio de los astros, por si las moscas y por si su cabeza.
Muchas otras creencias estrambóticas asocian los eclipses a terribles sucesos: algunos afirman que las embarazadas corren riesgo de abortos; ciertos musulmanes creen pecaminoso mirar al Sol en ese tránsito lunar delante de su disco; un conocido modista auguró, hace unos años, la caída de una estación espacial sobre París e incluso el fin del mundo durante un eclipse. Y aunque nada de ello sea cierto, quizá sucede porque los eclipses nos parecen algo legendario."



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